Marruecos normaliza las relaciones con Irán, Francia y Egipto pero sin poder superar la crisis con Mauritania

El rey de Marruecos Mohamed VI y el presidente de Mauritania Mohamed Ueld Abdelaziz

Alifpost-Traducción: Ibrahim Elyaichi

Marruecos ha conseguido superar la crisis diplomática con tres países, el primero  Irán, con el que llegó a cortar las relaciones prácticamente,  Francia técnicamente y Egipto proporcionalmente; pero reanudar las relaciones entre Rabat y Nuakchot sigue en el aire sin explicaciones convincentes, hasta el momento, sobre todo por parte de Mauritania que rechaza nombrar un embajador en Marruecos, asimismo sigue la tensión con Venezuela a pesar de los recientes intentos para normalizar las relaciones.

En los últimos años, las relaciones diplomáticas marroquíes experimentaron tensión con ciertos países principales en la escena política internacional como es el caso de Francia, Irán, Egipto y Venezuela y luego en el plano regional Mauritania, sobre todo, después de su última presidencia a la Unión Africana.

La tensión llegó a la ruptura práctica en el caso de Venezuela e Irán a causa de la retirada del embajador, el cierre de la embajada y el congelamiento de la cooperación en el caso de Francia y una advertencia política resonante en el caso de Egipto, y finalmente la situación ambigua en el caso de Mauritania.

Las relaciones de tensión con Egipto no duraron mucho tiempo, ya que se estalló a finales del pasado diciembre y fue solucionada en el mes siguiente, en realidad era una advertencia más que una verdadera crisis. Rabat quiso hacer entender a Egipto de que debe mantener un equilibrio en su relación entre Marruecos y Argelia.

En el caso de Francia, las relaciones volvieron a su cauce normal después de casi un año de ruptura política desde febrero 2014 a enero 2015, el motivo era la serie de demandas judiciales por la supuesta práctica de tortura interpuestas ante la justicia francesa por marroquíes en contra de responsables marroquíes.

Irán y Marruecos, y después de casi cinco años de crisis, alcanzaron a principios de 2015  un acuerdo para reanudar las relaciones diplomáticas.

El caso de Venezuela sigue en el aire, puesto que las relaciones entre Rabat y Caracas pasaron de la fase de tensión a la fase de enfriamiento. La crisis empezó a causa del gran apoyo de Venezuela al Frente Polisario en los foros internaciones, entre los cuales Naciones Unidas y en de América Latina. No se puede entender el apoyo que consiguió el Polisario durante los últimos meses en países como Ecuador y Bolivia e incluso en Brasil últimamente sin comprender el papel de Venezuela.

Pese al acercamiento tímido que consistió en la celebración de varias actividades venezolanas en Marruecos especialmente las de carácter propagandístico que conmemoran la muerte y la obra del líder bolivariano Hugo Chávez; sin embargo reanudar las relaciones es algo improbable en la actualidad.

La gran ambigüedad diplomática es el caso de Mauritania. Puesto que, si Marruecos fue el primero en retirar su embajador de algunos países como Irán y Venezuela y en advertir a Egipto y Francia la cosa cambia en el caso de Mauritania.

Mauritania rechaza hasta ahora nombrar un embajador en la capital marroquí pese al paso de cuatro años desde que el puesto está vacante. El presidente mauritano, Mohamed uld Abdel Aziz no dio ninguna explicación a esta postura extraña, mientras la prensa mauritana dice que siguen las discrepancias entre ambos países.

A pesar del desarrollo de las relaciones entre Mauritania y el Frente Polisario, Marruecos no retiró su embajador y no criticó a Mauritania.

El ministro marroquí de Asuntos Exteriores y Cooperación Salah-Eddine Mezouar efectuó una visita a Nuakchot durante el pasado mes de noviembre, mientras que Mauritania no envió ninguna delegación a Marruecos hasta el momento; lo que confirma la continuidad del distanciamiento y frialdad por parte de Mauritania principalmente.

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